Una paloma al volar

6 May

Escucha Una paloma al volar:

Una paloma al volar

su dorado pico abría;

todos dicen que me hablaba,

pero yo no le entendía.

1

Dame las alas, paloma,

para volar a tus vuelos,

para subir a los cielos

de otro cielo que no  asoma.

Este cielo que me toma,

nieve y silencio temía;

y ha de caer todavía

mientras tu voz se sustraiga,

-Si está cayendo que caiga,

no ha de durar más de un día.

2

¿Por qué ya no puedo amarte

-ay Amor-sin conocerte,

si en buscarte esta la muerte

de saberte y no encontrarte?

¿Por qué de un tiempo a esta parte

en tu nombre está mi suerte?

¿Por qué si digo no verte,

te pido que si me amas

me digas cómo te llamas

-ay Amor-para quererte.

3

Esta noche callaría,

aunque viniese la muerte.

¿Y el silencio de perderte

con que voz te cantaría?

Naranja dulce del día,

nocturno limón celeste,

te pido un favor y es éste;

(el que la canción le pedia)

que le digas a María

que esta noche no se acueste.

Este poema ha sido tomado del apartado Fábula, del libro Reloj de Sol (1995) de Gabriel Zaid, editado por El Colegio Nacional.

Análisis por Sheila Sánchez:

En una “Paloma al volar” Gabriel Zaid respeta la estructura tradicional en el cual se percibe una forma musical que se encuentra en  las constantes rimas de los versos así como en la división de los segmentos. Sin embargo, hace un uso constante de las metáforas que rompe con esta forma clásica y le imprime un sello personal.

2

Dame las alas, paloma, A

para volar a tus vuelos, B

para subir a los cielos B

de otro cielo que no  asoma.A

Este cielo que me toma,A

nieve y silencio temía; C

y ha de caer todavía C

mientras tu voz se sustraiga, D

-Si está cayendo que caiga, D

no ha de durar más de un día. C

*Metáforas

 En cuanto al contenido, percibo un clásico poema de desamor, en donde el autor  demuestra  sufrimiento y nostalgia por un amor que ya no es y que fue, un amor que  está muriendo poco a poco, que es frio como “la nieve y el silencio”. Donde teme buscarla y no encontrarla, pues ya es alguien desconocido, donde la desolación y el miedo de perder a María lo consumen:

2

¿Por qué ya no puedo amarte

-ay Amor-sin conocerte,

si en buscarte esta la muerte

de saberte y no encontrarte?

(…)

3

Esta noche callaría,

aunque viniese la muerte.

¿Y el silencio de perderte

con que voz te cantaría?

(…)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: